En medio de una crisis vocacional, y después de cambiar de carrera por 3ra vez, me encontré con la enseñanza y la práctica de Yoga.

Fue a fines del 2001, mientras andaba en bicicleta por el barrio y pensaba que tenía que encontrar lo que realmente me apasione. Con ese sankalpa 🔮✨ (resolución interna) salía a andar en bici a mis 23 años por Palermo. Y después de pasar varias veces por el mismo lugar, «vi»👁️ el cartel que decia «Autoconocimiento» de la Fundación Hastinapura💞. Con total «inocencia» entré a preguntar sobre las actividades, y a la semana seguiente inicié un curso sobre el 🐘Bhagavad Gita, un taller de meditación🧘🏻‍♀️ y prácticas de Hatha Yoga🤸🏻‍♀️… todo junto. Y hoy 19 años después, sigo con la misma práctica y profundizando las mismas enseñanzas.

Todavía me asombra del poder de la intención, por que aunque en mi cabeza todavía daba vueltas seguir probando otras carreras y tipos de trabajos, lo que realmente empezó a ordenar mi vida fue una idea silenciosa pero con un peso de verdad que logró atravesar todo el resto de los pensamientos y decisiones🔥. Y como lo mejor de la vida, fue sin esfuerzo ni resistencias.

Hoy en el día internacional de Yoga, agradezco a todos mis profesores y maestros, a los linajes de sabios, videntes, rishis y yoguis que fluyen de la tierra sagrada de Bharata Varshya🌍. Gracias 🙏🏻madre India y a todos los que mantienen viva la llama sagrada 🔥del yoga desde la antigüedad hasta hoy.
Sigamos en práctica por el bien de todos los seres.

Y feliz día del padre! 🌺

Y feliz solsticio de invierno! ☀️

Y feliz año nuevo a todo el polo sur! 🌎

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